El estudio «Trends Review 2025» de VML The Cocktail nos sumerge en un panorama de consumo dominado por la incertidumbre, la polarización y la búsqueda de experiencias auténticas. Su responsable, Felipe Romero, define este nuevo comportamiento como «carpe diem sistémico», un reflejo de consumidores que han dejado de proyectarse en el largo plazo y que buscan gratificaciones inmediatas. ¿Cómo impacta esta tendencia en el turismo y qué oportunidades abre para el turismo regenerador?
Un consumidor que prioriza el presente
El contexto de crisis sucesivas ha convertido la planificación a largo plazo en un lujo poco realista para muchos. Esta nueva mentalidad no significa un hedonismo superficial, sino una respuesta adaptativa a un entorno volátil. En turismo, esto implica que los viajeros priorizan experiencias con significado, inmediatas y memorables.
El turismo regenerador encaja perfectamente en este paradigma: experiencias que no solo proporcionan disfrute en el momento, sino que también dejan un impacto positivo en el territorio y en quienes participan en ellas. Desde proyectos de reforestación apadrinada hasta iniciativas de turismo rural que permiten a los visitantes integrarse en la vida local, el sector tiene una oportunidad única de ofrecer algo más profundo que un simple viaje.
La polarización y el desafío de los extremos
El estudio destaca cómo la sociedad está cada vez más dividida en múltiples dimensiones: económica, digital y generacional. En términos de consumo, esto se traduce en un crecimiento del segmento premium y del low-cost, con la desaparición de la clase media de viajeros. La industria turística debe entender esta nueva realidad: el turismo regenerador no puede quedarse en una oferta homogénea; debe diversificarse para atender tanto a quienes buscan lujo con impacto como a quienes desean experiencias accesibles con propósito.
Otro aspecto clave es la polarización digital: la brecha entre quienes abrazan la tecnología y quienes la rechazan se ensancha. Esto obliga a replantear cómo se comunican y comercializan las experiencias turísticas. No basta con una estrategia online generalista; es necesario personalizar la forma en que se llega a distintos segmentos.
La autenticidad como nuevo lujo
El informe subraya que el estatus ya no se define por la acumulación de bienes, sino por el acceso a experiencias genuinas. Este cambio beneficia al turismo regenerador, que pone el énfasis en la inmersión cultural, la conexión con comunidades locales y el aprendizaje activo.
Para que este modelo prospere, es esencial evitar la «puesta en escena» artificial. El turista busca autenticidad real, no una versión empaquetada de lo rural o de la sostenibilidad. Los proyectos exitosos serán aquellos que trabajen desde la coherencia y el compromiso real con el territorio.
Tecnología e inteligencia artificial: Oportunidades y retos
El estudio resalta cómo la IA está transformando la personalización del consumo. Para el turismo regenerador, esto representa tanto una amenaza como una oportunidad. Por un lado, permite diseñar experiencias altamente adaptadas a los intereses del viajero. Por otro, existe el riesgo de deshumanizar la conexión con el destino.
La clave estará en un equilibrio inteligente: aprovechar la IA para facilitar el acceso a experiencias personalizadas sin perder el componente humano y emocional que define al turismo regenerador.
Sostenibilidad: De diferencial a requisito
Según el informe, la sostenibilidad ya no es un factor de diferenciación, sino un estándar que los consumidores exigen. Esto obliga a las marcas a ir más allá del simple compromiso ecológico y ofrecer propuestas con impacto real y verificable. El turismo regenerador tiene una ventaja en este aspecto, pero necesita ser más transparente y demostrar de forma tangible sus aportes al entorno y la comunidad.
El «carpe diem sistémico» y la polarización redefinen el consumo y plantean nuevos desafíos para el sector turístico. Las empresas que prosperarán serán aquellas que sepan adaptarse a esta nueva realidad, ofreciendo experiencias significativas, accesibles y auténticas. El turismo regenerador tiene una oportunidad única de liderar este cambio, siempre que logre conectar con el viajero desde la coherencia y la innovación.
En Colmenero&Co estamos convencidos de que el futuro del turismo pasa por generar impacto positivo sin perder la esencia del viaje. Ahora, más que nunca, entender las tendencias del consumidor es clave para diseñar propuestas que resuenen en un mundo que vive el momento.
2 comentarios
Un análisis que invita a reflexión con una visión positiva. Se destaca la oportunidad para el turismo regenerador tocando aspectos que trascienden, como lo son, la afirmación de la priorización por el presente y de éste con experiencias auténticas, memorables; la sostenibilidad en su óptimo peldaño, ya no es una opción diferenciadora sino una exigencia que el turista reclama y que impone una oferta real, verificable; la necesidad de brindar opciones a todos los segmentos de turistas para atender la polarizacion y las divisiones en la sociedad en sus aspectos generacionales, económicos y la acogida y aceptacion de avances digitales y de IA.
Ciertamente el turismo regenerador encuentra una oportunidad de impulsar la satisfacción de las motivaciones y necesidades mencionadas y de posicionarse como el motor de adaptaciones que se imponen para conectar con este consumidor que demanda un presente vivencial significativo. Abrazar esta oportunidad y permitirse la asesoría es un deber en el plano de la adaptación, creatividad e innovación en nuestro criterio de un enfoque aspiracional necesario.
Muchas gracias por tu comentario, veo que estamos muy alineados en ideas y propósitos
Ojala hayan muchos empresarixs como tu.
Seguimos avanzando.
Feliz fin de semana