El otro día en un artículo recordábamos la historia de Alexander Graham Bell y Western Union resuena hoy más que nunca. Bell ofreció el futuro de las comunicaciones por una suma modesta, y la respuesta fue un rotundo «no». Esta miopía empresarial, este apego al statu quo, no es un caso aislado. En el turismo, como en otras industrias, la complacencia puede ser el preludio de la obsolescencia.
El Turismo en la Encrucijada: Más Allá del Modelo Tradicional
Nos encontramos en un punto de inflexión. El modelo turístico tradicional, centrado en el volumen y el crecimiento a cualquier costo, muestra signos de tensión, de estrés.
La conciencia global sobre el impacto ambiental del turismo ha crecido exponencialmente y aunque no parezca cierto, los viajeros buscan experiencias auténticas, conexiones genuinas con los destinos que visitan y un impacto positivo en las comunidades locales.
Sin embargo, muchos actores del sector turístico, desde grandes corporaciones hasta administraciones públicas, siguen aferrados a prácticas obsoletas. El turismo de masas persiste, ignorando las voces que claman por un cambio. Se invierten recursos en promocionar destinos saturados, sin considerar la capacidad de carga de los ecosistemas ni el bienestar de los residentes.
La Urgencia de un Cambio de Paradigma
El statu quo es un espejismo de seguridad. Creer que el mundo seguirá igual es el mayor riesgo que podemos correr. Las nuevas generaciones de viajeros, nativos digitales y ciudadanos globales, buscan experiencias con propósito. Desearían contribuir a la conservación del patrimonio natural y cultural, apoyar a las economías locales y minimizar su huella ambiental, pero saben ¿cómo hacerlo?, ¿se les facilita?
La inacción no es una opción. El agotamiento de recursos, la degradación ambiental y la pérdida de identidad cultural son problemas reales que exigen soluciones urgentes. Necesitamos un cambio de paradigma que priorice la sostenibilidad, la regeneración y el bienestar de las comunidades locales.
La Ventaja Iterativa: Un Camino Hacia el Turismo del Futuro
La transformación turística no se logra de la noche a la mañana. Requiere un enfoque gradual, una «ventaja iterativa» que nos permita aprender y adaptarnos continuamente. En lugar de buscar soluciones milagrosas, debemos apostar por pequeños pasos constantes, decisiones informadas y ajustes sobre la marcha.
En Colmenero & Co, creemos en el poder de la iteración. Trabajamos con territorios, empresas y comunidades para diseñar proyectos turísticos que generen valor a largo plazo. No ofrecemos soluciones prefabricadas, sino procesos personalizados que respetan la identidad y el potencial de cada destino.
Nos diferenciamos por nuestro enfoque en la regeneración y la creación de experiencias auténticas. No nos interesa competir en el mercado del turismo de masas, sino construir un ecosistema turístico más justo, sostenible y resiliente.
El futuro del turismo pertenece a quienes se atreven a innovar, a quienes comprenden que el riesgo no está en cambiar, sino en permanecer estáticos. La pregunta no es si debemos transformar el turismo, sino quién tendrá el coraje de liderar esa transformación.
Genis Roca en su Toc de Roca, ya nos lo dejó claro: «Aquello que nos define como humanos es que podemos ser revolucionarios. La mayoría de los animales son capaces de cambiar y adaptarse, pero nosotros somos capaces de hacerlo de una manera contundente. Los humanos somos revolucionarios porque, además de evolucionar un modelo, somos capaces de cambiarlo de raíz.»
En Colmenero & Co, hemos elegido nuestro camino. Nos comprometemos a trabajar con pasión y profesionalismo para construir un turismo más responsable y consciente. Invitamos a otros actores del sector a unirse a este movimiento, a repensar el turismo y a construir un futuro mejor para todos.
¿Y tú, qué bando eliges? ¿Te unes a la transformación o te quedas en la trampa del statu quo?
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