El pasado miércoles tuvimos el privilegio de asistir a la entrega de los premios Benita Asas Manterola en Donosti, organizados por la Universidad de Deusto con el propósito de fomentar la investigación en ciencias sociales sobre igualdad de género.
Al finalizar el evento, tuvimos una enriquecedora conversación con el Vicerrector, Dr.Xavier Riezu Arregui; la María Silvestre Cabrera; y la Dra. María López Belloso, experta en Derechos Humanos. Durante el diálogo, abordamos la necesidad de transferir el conocimiento a la sociedad y nos hablaron de una inspiradora iniciativa en Bilbao: un edificio infrautilizado cedido a una entidad social para acoger a mujeres sin hogar.
El sinhogarismo femenino es una realidad invisible, ya que rara vez se visibiliza, no genera molestias directas y muchos prefieren ignorarlo. Sin embargo, es innegable que muchas mujeres optan por soportar situaciones de abuso en sus hogares antes que vivir en la calle, donde su vulnerabilidad y la de sus hijos es aún mayor.
Uno de los estudios presentados destacó que los centros de acogida para personas sin hogar no integran adecuadamente la perspectiva de género, crucial en contextos de extrema vulnerabilidad. La escucha, la atención y los servicios no pueden ser homogéneos, pues las mujeres tienen necesidades específicas que requieren un enfoque diferenciado y sensible por parte de la sociedad y las instituciones.
Por eso nos impactó la iniciativa de Bilbao: un hostal gestionado por mujeres sin hogar, en riesgo de exclusión social, con un notable éxito. Un modelo que, bien desarrollado, no solo genera evidentes beneficios sociales, sino que también puede contribuir a un turismo más consciente, solidario y transformador.
Como colectivo, nos hemos propuesto impulsar este tipo de iniciativas dentro de nuestra Responsabilidad Social Corporativa (RSC). Buscamos aliados, patrocinadores y recursos que nos permitan llevar esta idea más allá, convencidos de que la igualdad debe estar presente en todos los ámbitos de nuestra sociedad. Solo así podremos construir un entorno más justo y alcanzar una mayor calidad de vida para todos.
Una sociedad en paz consigo misma siempre estará mejor preparada para avanzar hacia nuevos niveles de bienestar.
Hoy es un día incómodo para muchos, porque la realidad es incómoda. Que las mujeres aún tengan que reivindicarse por cuestiones de género es un reflejo de lo mucho que queda por hacer. Nos resulta absurdo que en pleno siglo XXI el avance hacia la igualdad sea tan lento, mientras que otros prefieren ignorarlo o, peor aún, obstaculizarlo. Pero si miramos atrás, hemos evolucionado, y debemos seguir avanzando.
La realidad es incómoda, por eso queremos cambiarla. El turismo debe ser consciente del suelo que pisa, ayudar a transformar realidades que hoy nos incomodan y ser sostenible para garantizar su propia continuidad. Proyectos como el de Bilbao se alinean con nuestros valores y objetivos, y pondremos todo nuestro esfuerzo en ayudar a que se hagan realidad.
Hoy no podemos olvidar a todas aquellas mujeres que, en el silencio, oprimidas socialmente y con escasos recursos, lucharon para que las generaciones futuras pudieran sentirse empoderadas y libres. A ellas debemos homenaje, por eso nos ha venido a la mente aquella campaña de la Ruta Ribera del Duero lanzada en 2012, donde se reivindicaba la belleza de la vida, muchas veces abnegada, reflejada en el rostro de una mujer.
Hoy, 8 de marzo, más que nunca, debéis sentiros ORGULLOSAS
Con todo nuestro respeto. ! Muchas felicidades¡ ! Os lo merecéis¡