Murray Gell-Mann, premio Nobel de Física, descubrió una paradoja inquietante: detectamos errores en las áreas que dominamos, pero asumimos competencia en aquellas que desconocemos. Este sesgo, conocido como la Asimetría de Gell-Mann, se manifiesta cada día en cómo tomamos decisiones.
En Colmenero&Co lo vemos en el turismo. Se habla de sostenibilidad, regeneración y experiencia sin entender realmente el impacto que estos conceptos tienen en los territorios y comunidades. Los destinos y empresas adoptan términos de moda sin cuestionar si las estrategias propuestas son realmente efectivas o solo una nueva capa de marketing.
Cuando el discurso se aleja de la realidad
Muchos actores del turismo caen en esta asimetría al delegar decisiones críticas en consultorías que prometen transformaciones sin comprender a fondo la identidad y necesidades de cada territorio. Lo vemos cuando se invierten millones en infraestructuras sin modelo de gestión viable. Cuando se copian estrategias de otros destinos sin evaluar su adaptabilidad. Cuando la innovación se confunde con simple tecnología y no con un cambio real de paradigma.
Los miembros de Colmenero&Co creemos que la clave está en desafiar esa asimetría. En cuestionar las soluciones fáciles. En poner el foco en la viabilidad real, en los impactos tangibles, en la capacidad de los proyectos para generar valor económico, social y cultural a largo plazo.
Nuestra visión: del eslogan a la acción
Nosotros no creemos en recetas universales. Creemos en la observación rigurosa, en la investigación previa, en la co-creación con los actores locales. Creemos en preguntar antes de asumir, en diseñar antes de construir, en medir antes de declarar el éxito de un proyecto.
Sabemos que la confianza en el conocimiento experto es necesaria, pero también que la verdadera innovación nace cuando cuestionamos lo que se da por hecho. Por eso, en cada proyecto analizamos lo que realmente necesita el territorio, no lo que el mercado dicta como tendencia.
Nuestros valores: pensamiento crítico y acción con impacto
- Honestidad intelectual: No vendemos humo. Decimos lo que funciona y lo que no, aunque no sea lo más cómodo de escuchar.
- Investigación rigurosa: Cada propuesta nace de datos, análisis y validación en terreno, no de intuiciones o modas.
- Compromiso con la sostenibilidad real: No se trata de etiquetas, sino de modelos que aseguren la regeneración de los territorios.
- Colaboración estratégica: Nos rodeamos de personas que desafían nuestras ideas, porque un «no» a tiempo es más valioso que un «sí» complaciente.
Construyendo un turismo regenerador, no solo visible
Vivimos en la era de la influencia externa. Se confunde impacto con visibilidad, solidez, con viralidad. Pero un destino no se construye con seguidores, sino con estrategia, visión y acción.
La pregunta no es si el turismo regenerador está de moda. La pregunta es: ¿Estamos construyendo algo real o solo tratando de ser vistos? En Colmenero&Co elegimos la primera opción.
Si compartes esta visión, hablemos. Porque el futuro del turismo no se diseña en eslóganes, sino en proyectos que transforman realidades.
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