Las revoluciones tecnológicas, los cambios en las preferencias del consumidor y las nuevas regulaciones están transformando el mundo a un ritmo vertiginoso. En el sector primario—agricultura, ganadería, pesca y viticultura—la presión por innovar es constante. Pero en este mar de transformaciones, hay verdades inmutables que seguirán siendo el cimiento sobre el que se construye el futuro.
Recientemente, el artículo de Priscilla Hennekam «Repensando el Cambio: Lo Que No Cambiará en la Industria del Vino« (publicado en inglés) y la visita que hicimos a la Barcelon Wine Week, nos hizo reflexionar sobre cómo estas ideas pueden aplicarse a todas las pequeñas industrias del sector primario. Nos inspiramos en su análisis para llevar este mensaje a nuestros agricultores, ganaderos, pescadores y también a los técnicos de administraciones públicas que deben acompañarlos en esta transición.
A continuación, algunas claves que no cambiarán y que deben ser la base para una transformación sostenible:
1. La Gente Compra a la Gente
Por más digitalización y automatización que haya, la confianza sigue siendo el principal motor de cualquier transacción. La relación entre productor y consumidor es el alma del comercio. Un vino, un queso, un aceite de oliva o una cesta de hortalizas cuentan una historia, pero son las personas detrás de ese producto quienes la hacen significativa. La autenticidad y el trato directo con el productor seguirán siendo diferenciales clave.
2. La Gente Compra el Porqué, No Solo el Qué
Los consumidores buscan productos con propósito. No basta con decir que un producto es «artesanal» o «de calidad superior»; la clave es transmitir el porqué se hace. ¿Es para preservar un saber ancestral? ¿Para fomentar una economía local justa? ¿Para regenerar suelos o mantener vivas las tradiciones? Quienes logran comunicar su «porqué» crean conexiones emocionales profundas y fidelizan a sus clientes.
3. El Valor es Percibido, No Fijo
El precio de un producto no siempre refleja su verdadero valor. Un mismo litro de aceite de oliva puede costar cinco euros en un supermercado, diez en una tienda gourmet o treinta si se presenta como una experiencia exclusiva con una narrativa que refuerce su singularidad. En el sector primario, contar bien la historia del producto puede cambiar radicalmente la percepción de su valor.
4. La Experiencia del Cliente Siempre Importará
La forma en que se entrega un producto o servicio influye en la percepción de calidad. Visitar una finca, conocer al productor, entender los procesos de elaboración y sentir que se está apoyando un proyecto con valores genera experiencias memorables. Para las administraciones turísticas, esto es una llamada a potenciar experiencias ligadas al sector primario: visitas a viñedos, granjas abiertas al público, rutas de productos locales.
5. La Consistencia Construye Confianza
Las pequeñas explotaciones no pueden competir en volumen con las grandes industrias, pero pueden construir marcas fuertes basadas en la coherencia. Si un productor dice que defiende la agroecología o la crianza en extensivo, debe demostrarlo día tras día. La confianza se gana con hechos, no con eslóganes.
6. La Competencia Siempre Existirá
El cierre de un competidor no garantiza el éxito de un negocio. Lo que sí lo hace es encontrar una ventaja competitiva clara: diferenciación por calidad, valores, atención al cliente o innovación. En el sector primario, no se trata de eliminar competencia, sino de aprender a convivir con ella y a utilizarla como un motor de mejora.
7. La Adaptabilidad es Esencial
El sector primario ha sobrevivido siglos gracias a su capacidad de adaptación. Desde cambios climáticos hasta nuevas normativas, la resiliencia es clave. La tecnología, la digitalización y las nuevas formas de comercialización no son amenazas, sino oportunidades para quienes sepan evolucionar sin perder su esencia.
8. El Boca a Boca es Atemporal
En una era saturada de publicidad, las recomendaciones personales siguen siendo el mejor marketing. Un cliente satisfecho traerá otros. Fomentar la conversación alrededor de un producto o explotación agraria—ya sea en redes sociales o en la mesa de un restaurante—es una estrategia poderosa y natural.
9. Las Prácticas Éticas Construyen Longevidad
La sostenibilidad, la justicia social y la transparencia no son modas, son requisitos para la supervivencia. Los consumidores castigan a quienes engañan o no cumplen sus promesas. Una explotación que respete el medioambiente, cuide a sus trabajadores y sea honesta con su comunicación tendrá un futuro más sólido.
Equilibrando Tradición e Innovación
El sector primario debe evolucionar sin perder sus raíces. La clave está en encontrar un equilibrio entre lo atemporal y lo innovador, entre la autenticidad y la adaptabilidad. Como plantea Priscilla Hennekam en su artículo, repensar el futuro no significa abandonar la tradición, sino reimaginarla para que siga siendo relevante en el mundo de hoy.
Para las administraciones públicas y los técnicos que trabajan en turismo, esto implica acompañar a los productores en su transición, facilitando plataformas de comercialización, diseñando estrategias de valorización y apostando por la formación en nuevas competencias.
No se trata solo de proteger el pasado, sino de construir un futuro donde los pequeños productores sigan siendo protagonistas y en ese objetivo común estamos trabajando desde este modesto CO.lectivo
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